Historia del Labrador Retriever

El Labrador Retriever es un perro cuyos orígenes hay que encontrarlos a principios del siglo XX y, aunque morfológicamente el aspecto de aquellos labradores no era el mismo que tienen los perros actuales, sus cualidades en el campo, su capacidad de adaptación y, sobre todo, su devoción por el hombre han permanecido hasta hoy dándole al Labrador Retriever su buena fama actual.

Origen del perro Labrador

Hay diferentes teorías sobre cuál es el origen real del Labrador Retriever tal y como hoy lo conocemos. Una de estas teorías dice que los orígenes están en el siglo XIX, en Groenlandia. El perro ayudaba a los pescadores, ya que estaba adiestrado para saltar al agua cuando el barco se acercaba al puerto, y recogía con su boca las puntas de las redes llenas de pecesremolcaba la red hasta tierra, mientras que sus compañeros humanos de tripulación vaciaban la carga.

Según esta teoría, algunos de estos ejemplares fueron trasladados hasta el Reino Unido, donde pasaron a trabajar con los cazadores. Aquellos perros de Terranova poseían dos tamaños diferentes; unos eran conocidos como Terranova y los otros, de menor talla y pelaje corto, como perro de St. John. Es a esta variedad a la que se considera como ancestro del actual Labrador Retriever.

Origen del Labrador Retriever Club

El comienzo del Labrador Retriever Club se debe a la intervención de auténticos benefactores, cuya actividad se inicia para proteger y promover la existencia del labrador de pura raza de un modo totalmente altruista. Hubo una larga lista de grandes terratenientes que en las primeras décadas del siglo se encargaron de hacer del Labrador un elemento significativo de la vida rural.

La popularidad del Labrador Retriever fue gradualmente in crescendo, sobre todo por su habilidad para el trabajo como cobrador de caza, pero también como perro de gran belleza. De esto último da cuenta el hecho de que en la década de los 30, dos labradores alcanzaran el título de Best in Show en Crufts. Se trata de un acontecimiento relevante, pues nunca después un labrador ha vuelto a ganar el Best in Show de Crufts.

En el año 1938, el Rey Jorge VI exhibió un labrador en Crufts, criado por su padre Jorge V, un gesto que escenifica la estrecha relación que desde siempre han mantenido los miembros de la Casa Real británica con el mundo del labrador. El propio Rey Jorge VI otorgó al Labrador Retriever Club su patronazgo en 1946, siendo el mismo ostentado en nuestros días por la Reina Isabel II.

Criaderos influyentes de Labrador Retriever

La década de los 40 y los 50 es fundamental en la evolución de la raza Labrador Retriever, ya que en esa época surgen los criaderos y los perros dejan huella profunda y ya reconocible en los Labradores actuales.

Quizá el más conocido, influyente y valioso criadero de las últimas décadas haya sido, Sandylands. Su reputación como origen de los labradores amarillos más típicos y representativos de la raza traspasó rápidamente la frontera de las Islas Británicas y hoy en día su nombre es sinónimo de tipicidad en cualquier parte del mundo.

Otro de los criaderos relevante en el tipo de labradores que podemos ver hoy en día es Ballyduff. Fundado en los 50 por Mrs. Docking, hoy en día es su hija quién se encarga de perpetuar la línea. Lejos del tipo que se atribuye a los Sandylands, los Ballyduff han sido labradores dotados de un excelente sentido y habilidad para la caza, representados por poderosos machos negros de expresiva mirada.

Blaircourt es otro criadero cuya actividad ha dejado huella desde sus comienzos a mediados de los 50, y Follytower produce desde 1973 labradores muy típicos, de elegante porte debido a sus característicos cuello y parte frontal, que les aporta equilibrio, tanto en movimiento como posando.

Otro criadero fundamental de aquella época es Kinley, de Mr. y Mrs. Wrigley, quizá imprescindible para entender la evolución del labrador amarillo en tiempos recientes. En aquellos años 60, dónde ganar un primer puesto en clase abierta con un labrador amarillo era algo excepcional, dada la supremacía y la fidelidad al estándar que representaban los perros negros, los Wrigley se empeñaron en hacer de sus perros amarillos ejemplares aptos tanto para el ring como para las pruebas de campo. Pero quizá el mejor criadero de amarillos haya sido, y sea actualmente, Poolstead.

El criadero Kimvalley ha sido también uno de los más importantes e influyentes de los últimos 50 años, con especial énfasis en algunas de sus hembras amarillas cuya presencia se puede trazar hoy en día en muchos pedigríes fundamentales para la raza.
Y el criadero Lawnwoods ha extendido igualmente su influencia sobre generaciones de labradores a través de sus característicos ejemplares, principalmente amarillos, aunque algunos chocolates, como Lawnwood Hot Chocolate, con su excelente pigmentación y magnífico sentido del movimiento, han sido referentes para la raza tanto en el Reino Unido como en otros países.

Labrador Retriever hoy en día

El Labrador Retriever tal y como se conoce hoy es producto del trabajo de todos estos criaderos, que durante más de cinco décadas han ido moldeando al animal que conocemos hoy en día.

Durante más de cien años de historia, han sido muchas las personas y los criaderos que han aportado su experiencia y esfuerzo para llegar al punto en el que se hallan hoy en día los ejemplares de Labrador Retriever.

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